miércoles, marzo 07, 2012

Adopta Un Cartonero

Tengo una amiga periodista muy querida, que alguna vez me dijo que no le pidiera mucho a la tele. Me dijo, entre otras cosas, que la TV es fundamentalmente entretención, y que las otras dos misiones que tiene por ley, a saber, educar e informar, ocupan un lugar menos que secundario en la parrilla programática, o están sencillamente ausentes. Me acordé de esta conversación hoy, después de haber visto el primer capítulo de "Adopta Un Famoso", de TVN, en el cual una de nuestras celebridades criollas, Raquel Argandoña, va a vivir durante unos días con una familia de cartoneros. Leyendo los comentarios en twitter, llego a la conclusión que el programa fue un éxito de sintonía, que Raquel es vista con otros ojos después de demostrar que en el fondo es tan humana como cualquiera, y que el programa ha hecho a muchos darse cuenta de una realidad que hasta ese momento no habían visto, y hay felicitaciones a los productores del programa por el rating que han alcanzado. En resumen, un gol de media cancha.
Sin embargo, no estoy seguro si este aparente éxito tiene alguna consecuencia en la realidad. ¿Necesitamos de un programa como éste para darnos cuenta que hay gente que vive de recoger cartones, y que se apelotona en piezas de 3 por cuatro hechas de lata? ¿O es que la tele, una vez más, con el pretexto de hacer una labor social, se solaza en incentivar la morbosidad de la audiencia, disfrazando la humillación gratuita que se hace de la pobreza de miles de nuestros compatriotas? Si hay gente que necesita un docurreality para darse cuenta que Chile es un país desigual, quiere decir que tenemos un problema serio. O significa que hasta ahora hemos escondido la basura debajo de la alfombra, nos hemos hecho los lesos, y hemos tenido la política del avestruz, todas las anteriores.
No creo que ver el contraste entre una persona con dinero y otra que se gana las lucas hurgando en la basura haga que seamos más solidarios como país. Tengo la sospecha de que programas como "Adopta Un Famoso" sólo sirven para que nos conmiseremos hipócritamente de la mala suerte de otros, escribamos posts en Facebook y enviemos twitts sobre la desigualdad que mágicamente nos muestra la tele, personificada en un "rostro" que supuestamente es más solidaria de lo que pensábamos. Todo bien, entonces. La tele cumple su labor de bien público, la imagen de una celebridad queda por las nubes, y durante una hora, nos viene un ataque de  empatía. Mañana por la noche, pasaremos por Huérfanos con San Antonio, veremos a familias completas recolectando cartones y papeles de los contenedores de basura en la esquina, que contienen restos tan variados como completos a medio terminar, pizzas a medio mascar, y hasta animales muertos, y haremos lo de siempre: apuraremos el paso y arriscaremos la nariz por culpa del olor a podrido, y llegaremos a nuestras casas donde nos espera comida caliente, piezas amplias y modernas, y nos sentaremos en nuestro cómodo sofá a ver la tele, que nos dará una lección sobre la miseria que hasta ahora no habíamos visto. Como dice Oscar Andrade en "Noticiero Crónico":

por un gol a cero se ha vencido
al alza del pan y otras medidas
que incrementarán el desarrollo
de una creciente economía
que eficaz! Mmmmh! Ejemplar!
Y ahora, ¡un mensaje de nuestros auspiciadores!




viernes, marzo 02, 2012

Razones para NO ir a "The Wall" de Roger Waters.

Escribo esto cuando ya se han abierto las puertas del Estadio Nacional, para el primero de las presentaciones de "The Wall" en Chile. Los fanáticos empiezan a llenar el coliseo de Ñuñoa, y las redes sociales se llenan de comentarios sobre el magno evento, llegando a escribir exageraciones, como que "Comfortably Numb" es el mejor solo de guitarra de la historia del rock. Entiendo a los fanáticos y su excitación ante tan publicitada ocasión, pero ahora quiero dar algunas razones por la cuales no asistir al concierto no tiene por qué ser algo sacrílego.
Lo primero es un hecho de la causa. Hace 32 años  que Roger Waters no ha hecho nada musicalmente destacable, y a estas alturas parece haber abandonado definitivamente el intento de hacer otros discos. Una cosa es que "The Wall" se haya transformado en la obra más mediática de Pink Floyd y que su autor haya sido inteligente para seguir sacándole partido, pero para los que conocemos la obra de Pink Floyd este disco no es ni con mucho la mejor obra del grupo musicalmente hablando. Para eso están discos como "The Piper At The Gates of Dawn", "A Saucerful of Secrets" y por supuesto "The Dark Side of The Moon". Además, no sé si se pueden dar como argumentos para ir a ver una obra musical los aspectos técnicos del show, que es lo que se ha destacado en algunos medios. Que un espectáculo tenga tal o cual elemento gigantesco o megalómano no es garantía de su calidad, aunque formen parte de los mega conciertos que hacía Pink Floyd y cuyo formato ha continuado usando Waters hasta la saciedad. Con el músico británico pasa algo parecido a lo que sucede con AC/DC. Angus Young y sus boys se olvidaron hace rato de hacer discos nuevos, y hacen lo mismo que han hecho durante 20 años, sabiendo que igual llenan estadios y se ganan un millón de dólares por concierto. Ciertamente, a Roger Waters lo avala su trayectoria como integrante y pieza fundamental de una de las bandas más importantes del Rock Progresivo, pero en mi opinión, eso no es suficiente. En mi caso, prefiero a los músicos que no terminan transformados en una caricatura de sí mismos y mantienen, con altibajos, una vena creativa, que de cuenta de su vigencia y ganas de seguir aportando. Waters podrá haber hecho de "The Wall" un espectáculo cada vez más enorme y parafernálico, pero decir que los temas que muestra, tales como la guerra y la alienación, aún están vigentes en nuestra época, y basar sólo en eso su vigencia como artista, es pecar de facilismo, impropio de un músico y compositor que alguna vez entregó una obra tan sólida y vanguardista.

sábado, febrero 25, 2012

El gaviotazo de Morrissey en Viña 2012

La historia es más o menos la siguiente. Morrissey, vino, exigió que su show empezara a la hora fijada por contrato, provocando que los organizadores del Festival de Viña 2012 se hicieran un lío con los tiempos. El ex The Smiths entregó una presentación impecable, y cuando terminó, sencillamente se fue,dejando con los crespos hechos a los animadores que, hay que decirlo, sólo cumplen órdenes, más allá de su irritante manera de animar. Resultado: la competencia folklórica se la pasaron por cierta parte y la programaron para el día siguiente, provocando la airada reacción de algunos jurados que se retiraron de la Quinta Vergara ante el ninguneo manifiesto al que se los sometió. Lo interesante de esto es que desnuda por un lado las falencias de organización que ha mostrado Chilevisión, por un lado, y por otro, las particulares características del certamen viñamariño. Esto de las gaviotas, antorchas y ahora entrega de llaves de la ciudad,  da verguenza ajena, y en ninguna otra parte del mundo se hace. En ese sentido, el Festival de Viña es único, pero no es algo de lo cual enorgullecerse. La porfía en mantener a la parejita de animadores es tan... folklórica, por nombrarlo de alguna manera.. Es un formato que está obsoleto hace décadas, que no aporta nada, y que para lo único que sirve es para mostrar picanterías como el beso al principio y que la galería empiece a chilllar siguiendo el juego de esta tontera. El Festival tiene que cambiar, no es posible que dure lo que dure, y adecuarse a los tiempos. Los años en que era la única oportunidad de ver a artistas de renombre es parte de la prehistoria, ya murió primero con la TV por cable y más aún con internet. El virtual empate que la transmisión del Festival tuvo con "Mundos Opuestos" en el primer dia, debe llamar a la reflexión. Chilevisión o cualquier otro canal no sólo tienen que organizarlo mejor, sino elevar el nivel y no seguir con la onda populachera que a lo único que lleva es a que nos miren como una rareza, y lo peor, poco profesionales. Lo que hizo Morrissey fue ser eso, un profesional que viene a cantar, no a recibir premios de dudosa categoría . Si a los organizadores les queda grande el poncho, entonces no intenten sacarse los pillos echándole la culpa a otros. Para eso están los productores, para hacer lo que mejor saben, producir, parodiando a uno de los personajes de "Quiz Show". Y de una vez por todas, basta de la pareja de animadores, usemos las lucas para traer menos artistas, pero de calidad reconocida y vigentes, empecemos más temprano o acortemos los tiempos, y elevemos el nivel musical. De otra manera, el Festival puede estar viviendo sus últimos años y seguir la suerte de otros certámenes que alguna vez tuvieron fama mundial, como Eurovisión y Benidorm. Si Viña no se adecúa a los tiempos, estas señales de decadencia pueden ser el canto del Cisne para el que alguna vez fue el evento musical más grande de Latino América.

jueves, enero 12, 2012

10 Grandes Actores Secundarios del Cine

Artículo publicado en Guioteca de El Mercurio,versión completa:
 ¿A quién no le ha pasado que al ver una película se nos aparece la cara de un actor o actriz que hemos visto antes, pero de cuyo nombre no nos acordamos? En la historia del cine, hay intérpretes que se las han arreglado para destacar en roles secundarios durante la mayor parte de sus carreras, entregando actuaciones tanto o más destacadas que los protagonistas. Acá una lista personal de algunos de los más relevantes actores y actrices secundarios de la gran pantalla.

1) Walter Brennan: si se trata de ganar Oscars por papeles secundarios, el campeón absoluto es el estadounidense Walter Brennan (1894-1974), que obtuvo la estatuilla en tres ocasiones: en 1936 por “Come And Get It”, en 1938 por “Kentucky”, y en 1940 por “The Westerner”. Además estuvo nominado en 1941 por su rol en la película biográfica del héroe de la Primera Guerra “Sergeant York”, dirigida por Howard Hawks, donde actúa con otro símbolo de la época de oro de Hollywood, como fue Gary Cooper.

 2) Peter Lorre: nacido como László Löwenstein en 1904, en una región de Austria que ahora es parte de la República Eslovaca, Lorre huyó de su casa a los 17 años, y realizó diversos oficios en su juventud hasta obtener el rol de un psicópata que asesinaba niños en la película "M", de Fritz Lang. Sus roles más recordados los tuvo haciendo del misterioso Mr. Cairo en "El Halcón Maltés", dirigida por John Huston en 1941, y en "Casablanca", de 1942, filmes en los cuales compartió la pantalla con un ícono del cine, como fue Humphrey Bogart.


 3) Emma Thompson: aunque esta actriz británica tiene una carrera consolidada como protagonista en muchas películas, sus roles como secundaria en "Orgullo y Prejuicio", con Hugh Grant y Kate Winslet, "En el Nombre del Padre", como la abogada que defiende a otro ganador del Oscar, Daniel Day-Lewis, y sobre todo su papel como la ama de llaves en "Lo Que Queda Del Dia", donde entrega una verdadera clase de actuación al lado de otro grande como Anthony Hopkins, le otorgan un sitio destacadísimo entre los mayores roles secundarios de la historia del cine contemporáneo.

 4) Harvey Keitel: este actor neoyorkino, nacido en 1939, se ha hecho conocido por interpretar a villanos y mafiosos de diversas calañas, aunque su carrera incluye otros roles como el policía de buen corazón que persigue a las dos protagonistas de "Thelma y Louise", de 1990, y el taciturno marino jubilado que enamora a Holly Hunter en "El Piano", de 1993. Sin embargo, su papel como el cafiche de Jodie Foster en "Taxi Driver", y sobre todo sus roles como el lider del grupo de mafiosos en "Perros de La Calle," y el encargado de la "limpieza" en "Pulp Fiction", han sido los que le han dado más reconocimiento como uno de los actores secundarios más destacados de los últimos 40 años.

 5) Peter Postlethwaite: fallecido en enero del 2011, este actor inglés tuvo una destacada trayectoria en el teatro como miembro de la Royal Shakespeare Company, hasta lograr el reconocimiento internacional en 1993, como el abnegado padre del personaje interpretado por Daniel Day-Lewis en la película de Jim Sheridan “En El Nombre del Padre”, donde comparte roles con la ya nombrada Emma Thompson. También destaca su actuación como el misterioso abogado Kobayashi en “Los Sospechosos De Siempre”, de 1995, dirigida por Bryan Singer, el cerebro detrás de la saga de los X-Men y de la mundialmente conocida serie “House M.D”.

 6) Haing Sommang Ngor: el caso de este ex prisionero de guerra y ginecólogo Camboyano es uno de los más extraordinarios en la historia del cine contemporáneo. Sin tener ninguna capacitación formal como actor, su rol en “Los Gritos del Silencio”, dirigida por Roland Joffé y con música de Mike Oldfield, encarnando al fotógrafo Dith Pran y su viaje por los campos de exterminio de Camboya, ha quedado en la memoria como una de las actuaciones dramáticas más estremecedoras de los últimos 40 años. Este papel le valió obtener en 1984 el premio BAFTA como actor principal y como actor revelación, el Globo de Oro como actor secundario, el premio de la Sociedad Cinematográfica de Boston, y el Oscar a mejor actor en la misma categoría. Asesinado por una pandilla de gangsters de origen asiático en el Barrio Chino de Los Ángeles, en 1995, su actuación sigue siendo considerada como uno de los retratos más descarnados del horror de la guerra y las consecuencias devastadoras sobre los civiles que se ven envueltos en ella.

 7) Joe Pesci: este versátil actor estadounidense, nacido en 1943 en Nueva Jersey, ha entregado actuaciones destacadas como secundario en muchos filmes, entre los cuales destacan sus colaboraciones con sus amigos Martin Scorsese y Robert de Niro. Juntos, este trío ha entregado películas de la talla de “El Toro Salvaje”, de 1980, donde Pesci encarna al hermano del boxeador Jake La Motta, papel con el cual obtuvo su primera nominación como secundario, y le valió el reconocimiento internacional de la crítica y la audiencia. Notables son también sus roles como el insoportable corredor de propiedades Leo Getz, que termina siendo compinche de Mel Gibson y Danny Glover en la saga “Arma Mortal”, y sus actuaciones como un psicopático y violento gangster en “Buenos Muchachos”, de 1990, y “Casino”, de 1995, donde vuelve a compartir escena con Scorsese y De Niro.

 8) Tom Wilkinson: Thomas Geoffrey Wilkinson Jr, nacido en Leeds, Inglaterra, en 1948, es uno de los ejemplos más emblemáticos de aquellos actores que vemos en al menos una película por año, pero del cual nunca recordamos el nombre. A partir de 1997, cuando obtuvo el premio del Sindicato de Actores y el BAFTA como mejor actor secundario por su papel de Gerald, el desempleado ex jefe de los obreros que deciden montar un show de strippers en “The Full Monty”, Wilkinson ha cimentado una trayectoria ascendente, que le he valido obtener nuevamente el premio del Sindicato de Actores en 1998 por “Shakespeare Enamorado”, donde encarna al despreciativo Hugh Fennyman, el tipo que pone las libras para la obra que intentan montar Shakespeare y su compañía. En años recientes, ha aparecido en filmes como “El Exorcismo de Emily Rose”, del 2005, “Michael Clayton”, de 2007, donde estuvo nominado tanto al Oscar como al Globo de Oro por mejor actor de reparto, sin obtener ninguno de los galardones, y el 2010 pudimos verlo siendo parte del reparto del remake para el cine de “El Avispón Verde”, filmes donde ha demostrado su versatilidad y solidez interpretativa.

 9) Marisa Tomei: capaz de hacernos reir, llorar y enamorarnos con su belleza, Marisa Tomei ha sido injustamente postergada como la excelente actriz que es, y desde su polémica obtención del Oscar como mejor actriz secundaria por “Mi Primo Vinny”, en 1993, su trayectoria ha estado casi siempre relegada a papeles de comparsa, donde no obstante se las ingenia para hacerse notar tanto en vena cómica como dramática, destacando sus actuaciones en “En El Dormitorio”, de 2001, y en la notable “El Luchador”, del 2008, de Darren Aronofsky, cintas por las cuales estuvo nominada al Óscar como actriz de reparto, perdiendo en ambas ocasiones.

 10) Fernando Gómez-Rovira: no podía faltar en esta lista un actor Chileno. Con una carrera dedicada a las tablas, donde fue parte del Gran Circo Teatro de Andrés Pérez, este actor y director saltó a la fama el 2001 interpretando a Coto,el querible y limítrofe delincuente que junto al personaje de Daniel Muñoz secuestran y hacen amistad con el taxista de “Taxi Para Tres”, dirigida por Orlando Lübbert. Este papel le valió obtener el premio al mejor actor secundario en el Festival de Cine de Cartagena, Colombia, de ese año. Su notable interpretación en aquella película sigue siendo una de las más destacadas en la revitalización del cine Chileno que comenzó en la década de los noventa, y es una muestra de la calidad y versatilidad de uno de los más importantes actores de su generación.